Obstáculos al Orar que me impiden ver mi Milagro

Muchas veces oramos a Dios y sentimos como que nada pasa, sentimos que todo continua igual, y que no ha habido una intervención divina a nuestro favor, y es por eso que hoy quise traer a colación este tema tan debatido en el ámbito cristiano.

Al orar nos encontramos con una diversidad de obstáculos que pueden interrumpir la eficacia de mi oración, en otras palabras, no dejan que mi oración haga el efecto que tiene que hacer; a continuación daremos a conocer los obstáculos más comunes que pueden surgir cuando oramos.

  • Comenzar a orar sin antes pedirle perdón a nuestro creador, Es necesario pedir perdón a Dios, confesar nuestros pecados, “Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.”(1 Juan 1:10), Dios nos dice en su palabra que todos somos pecadores, día a día le fallamos, y tenemos que entender que no podemos ir a su presencia sin antes pedirle perdón por cualquier falta que hubiéramos cometido durante el día; este es el primer obstáculo que impide que nuestra oración rompa fronteras, y traiga el cielo a nuestro favor.
  • Orar sin perdonar a mi prójimo, “Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; más si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.” (Mateo 6:14-15), este es uno de los problemas más grande en la oración, cuando queremos ir la presencia de Dios con raíz de amargura, y con el corazón herido, muchas veces por la falta de perdón, porque no nos dejamos guiar por el Espíritu de Dios, es necesario pedirle perdón a tu hermano, no tener nada en tu corazón que impide que Dios se manifieste como Él quiera.
  • Orar con incredulidad o con duda, Es importante creer que Dios está escuchando nuestro clamor, cuando oramos dudando de que Dios está ahí escuchando nuestra oración, estamos convirtiendo esta falta en otro error grave que muchas veces impide que Dios obre como Él quiera. “los ojos de Jehová están sobre los justos, y atentos sus oídos al clamor de ellos.” (Salmo 34:15), como podemos ver en la escritura, Dios está esperando que su pueblo le pida, sus oídos están atento al clamor del pueblo, el Padre celestial se deleita cuando vamos a su presencia; comencemos a orar entendiendo de que Él está ahí y está escuchando nuestro clamor.
  • El no pedir, y pedir mal, “pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites”. (Santiago 4:2-3), muchas veces pensamos que nuestra petición no tiene valor, que Dios no va a poner oído a mi clamor, por mi pasado o por algún aguijón que me acedia.

“Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.” (Romanos 8:26), la escritura nos dicen bien claro que no sabemos pedir, y que el Espíritu Santo intercede por nosotros, aquí podemos ver que muchas veces lo que nosotros pensamos que es para bien, es para mal; nosotros mismos no sabemos que nos conviene, solo Dios. Es necesario ser entendido, abrir nuestro corazón y entender cuál es la voluntad de Dios.

Me gustaría traer este ejemplo a colación, ya que muchas veces oramos sin entendimiento, la mayoría de veces oramos de esta forma, Padre celestial si es tu voluntad dame un avión, cuando no sabemos manejar ni una moto; Dios necesita y está buscando un pueblo que ore entendiendo que Él está ahí, y que Él quiere hacer lo que se hace en el cielo.

Por: Elieser Leyba

FUENTE: GM

 

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