¿ Por qué Orar si Dios es Soberano y hace lo que Él quiere y cuando quiere?

La misma palabra nos dice “vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.” (Mateo 6:8), entonces si vuestro Padre celestial sabe todo lo que le voy a pedir, ¿por qué orar? Si satanás y sus demonios fueron derrotados y Jesús tiene todo el dominio de la humanidad, ¿por qué orar en contra del enemigo? ¿Por qué tenemos que llevar las cargas del otro, si ya Dios venció todo? ¿Por qué tenemos que orar por los perdidos? Si la Escrituras dice que la voluntad de DIOS es que todos procedan al arrepentimiento. Lo bueno de esto que las sagradas Escrituras tiene la respuesta a todas nuestras interrogantes. Existen muchas razones por la cuales Dios quiere que oremos.

  • El Padre celestial trabaja por medio de nuestra humanidad.

Si vemos como paso al principio de la creación. Dios creo a Adán que su nombre significa “humano” un hombre de carne, un ser humano, a quien Dios le entrego dominio y señorío. El Padre Celestial desea hacer su voluntad por medio del ser humano.

El hombre es el representante de Dios aquí en la tierra, por lo cual, es el responsable de establecer su reino, y ejercer dominio y su autoridad en la tierra. Dios puede hacer lo que Él quiera, en los cielos y en la tierra, sin nuestra ayuda, pero a Dios le ha placido hacerlo con nuestra humanidad.

  • Para que su voluntad se ejecute en la tierra.

“Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”. (Lucas 11:2)

Dios ha querido llevar a cabo su voluntad, aquí en la tierra, por medio de la oración, todo lo que el Padre celestial ha manifestado aquí en la tierra, es porque un ser humano se lo ha pedido.

Hay muchos planes y propósitos de Dios sin ejecutarse, porque no ha encontrado hombre y mujeres que oren de acuerdo a su voluntad, el Padre está buscando bocas aquí en la tierra para que proclamen y declaren su palabra.

  • La oración le da derecho legal a Dios para cambiar la voluntad del hombre.

Es por medio de la oración, que Dios puede obrar con una persona que no desea cambiar su condición. Cuando oramos por dicha persona, Dios comienza a tocarla y a poner en ella esa inquietud, aunque su corazón es este lejos de cambiar. No es que Dios le pase por encima a su libre albedrio o su voluntad, ni tampoco hace que esa persona haga lo que El quiere a la fuerza, sino que aunque ese hombre o mejor, no quiera cambiar, nuestro Padre celestial le pone el querer como el hacer, que no estaba en su corazón.

“Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.” (Filipenses 2:13)

Este versículo bíblico es poderoso! Nos da a entender que cuando una persona no tiene el deseo de ser diferente, Dios le puede poner el deseo en su corazón.

Tenemos que estar dispuesto en todo tiempo para orar, negar nuestra carne, y ser instrumentos de honra para cumplir el sueño de Dios en la tierra.

 

 

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